El 12 de agosto de 2026 comenzó a aplicarse en la Unión Europea el nuevo Reglamento sobre Envases y Residuos de Envases (PPWR). La norma establece un marco común para reducir los residuos de envases, fomentar la reutilización y mejorar su reciclabilidad. Buena parte de sus obligaciones se desplegará de forma progresiva durante los próximos años, con nuevos requisitos que las empresas deberán ir incorporando a sus procesos.
El cambio afecta especialmente al diseño, la fabricación y la comercialización de los envases, pero su alcance va bastante más allá. Cuando un envase deja de cumplir su función y se convierte en residuo, comienza otra parte del proceso: su separación, almacenamiento, recogida, transporte y tratamiento.
Y aquí aparece una cuestión que muchas empresas ya deberían estar revisando: ¿cómo se están gestionando actualmente los residuos de envases que genera su actividad?
En Llopis Servicios Ambientales llevamos años acompañando a empresas y administraciones en la gestión de sus residuos, con soluciones adaptadas a cada actividad y a las exigencias de la normativa. En este artículo ponemos el foco en el nuevo Reglamento Europeo de Envases: cómo puede afectar a las empresas y por qué una correcta gestión de los residuos de envases será cada vez más importante.
¿Qué es el Reglamento Europeo de Envases?
El Reglamento (UE) 2025/40, conocido como PPWR ( por sus siglas en inglés, Packaging and Packaging Waste Regulation), establece nuevas normas para los envases se comercializan en la Unión Europea y para los residuos que generan.
La norma persigue varios objetivos: reducir la generación de residuos de envases, favorecer su reutilización, mejorar la reciclabilidad, incrementar el uso de materiales reciclados y facilitar la correcta separación de los distintos materiales. También introduce requisitos relacionados con el diseño, la composición y el etiquetado de los envases. Su aplicación será gradual, por lo que las empresas irán adaptando sus procesos conforme entren en vigor las diferentes obligaciones.
Conviene tener en cuenta un matiz importante: el impacto del PPWR no será igual para todas las empresas. Dependerá de su actividad, del tipo de envases que utilizan o comercializan, y del papel que ocupan dentro de la cadena de suministro.
¿Cómo afecta el PPWR a la gestión de residuos de las empresas?
La nueva normativa pone el foco en todo el ciclo de vida de los envases. Para las empresas fabricantes, envasadoras, importadoras y distribuidoras, esto implica revisar determinados aspectos de los productos que ponen en circulación.
Pero las empresas que generan residuos de envases como consecuencia de su actividad también tienen mucho que aportar. En una fábrica pueden acumularse embalajes de plástico y cartón; en una plataforma logística, grandes cantidades de film, palés o cajas; en un establecimiento comercial, envases y embalajes procedentes del suministro de mercancías.
En todos estos casos, una gestión adecuada pasa por identificar los residuos, separarlos correctamente, almacenarlos en condiciones apropiadas y garantizar que se entregan a las entidades gestoras autorizadas y tratamientos correspondientes. Conviene recordar que un residuo de envase puede llegar a considerarse residuo peligroso si está contaminado por sustancias peligrosas: en nuestro artículo sobre cómo gestionar los residuos peligrosos en tu empresa explicamos qué implica esta casuística. La cuestión parece sencilla, pero cuando los volúmenes crecen, la organización marca la diferencia.
Separar bien los residuos facilita su aprovechamiento

La gestión de los envases empieza mucho antes de que llegue el camión de recogida.
Conocer qué residuos genera cada proceso permite establecer puntos de separación adecuados y evitar mezclas innecesarias. Cartón, plástico, madera, metales u otros materiales pueden requerir circuitos de gestión diferentes, según sus características y la normativa aplicable.
Cuando los residuos se separan correctamente desde el origen, resulta más sencillo clasificarlos y dirigirlos hacia operaciones de preparación para la reutilización, reciclaje o valorización, siempre que sean técnica y económicamente viables. Por el contrario, una mezcla innecesaria puede complicar la recuperación de materiales y aumentar los costes de tratamiento.
Por eso, mejorar la separación en origen no es solo una cuestión ambiental: también ayuda a ordenar los procesos internos, optimizar los recursos destinados a la gestión de residuos y conocer mejor qué materiales genera realmente la empresa.
Del residuo al recurso: el enfoque de la economía circular
El PPWR está estrechamente ligado al avance hacia una economía circular: utilizar los recursos de forma más eficiente y conseguir que los materiales permanezcan el mayor tiempo posible dentro de los ciclos productivos.
En el caso de los envases, esto significa reducir los residuos innecesarios, favorecer la reutilización cuando sea posible y mejorar las condiciones para que los materiales puedan recuperarse y reciclarse.
Para las empresas, esta perspectiva invita a mirar los residuos de otra manera: un embalaje de cartón, una partida de plástico o un conjunto de palés dejan de ser simplemente materiales que hay que retirar. Bien gestionados, pueden formar parte de un circuito de recuperación y valorización.
Y ahí es donde una gestión profesional puede marcar una diferencia real.
¿Qué puede aportar un gestor/a de residuos especializado?

Gestionar residuos empresariales implica bastante más que colocar un contenedor y retirarlo cuando se llena. Hay que determinar qué residuos se generan, qué medios de almacenamiento son adecuados, con qué frecuencia deben recogerse y cuál es el tratamiento más apropiado para cada material. También es necesario mantener la documentación y la trazabilidad exigidas por la normativa.
En Llopis Servicios Ambientales trabajamos con empresas y administraciones para ofrecer soluciones adaptadas a las características de cada actividad y al volumen de residuos generado. Contamos con diferentes sistemas para el depósito y transporte de residuos, entre ellos contenedores, bidones, GRG y compactadores, seleccionando la solución más adecuada en función del residuo y de las necesidades de cada cliente.
El objetivo es que la gestión esté integrada en la operativa diaria de la empresa, sin convertirse en una carga adicional para sus equipos.
Revisar ahora la gestión de residuos puede evitar problemas después
La aplicación del PPWR se prolongará en el tiempo y muchas de sus medidas tendrán calendarios específicos, así que las empresas no tienen que cambiar todos sus procesos de un día para otro.
Sí tienen, en cambio, una buena oportunidad para analizar cómo están gestionando actualmente sus residuos de envases y detectar posibles mejoras.
Algunas preguntas pueden servir como punto de partida:
- ¿Qué tipos de residuos de envases genera la empresa?
- ¿Se separan correctamente desde el origen?
- ¿Los sistemas de almacenamiento son adecuados para cada residuo?
- ¿Se están aprovechando las posibilidades de reciclaje o valorización?
- ¿Existe trazabilidad suficiente sobre la gestión realizada?
- ¿La frecuencia y los medios de recogida se ajustan al volumen generado?
Responder a estas cuestiones permite obtener una fotografía bastante clara de la situación y detectar dónde tiene sentido actuar.
El PPWR también es una oportunidad para mejorar
El nuevo Reglamento Europeo de Envases plantea obligaciones para las empresas, pero también puede servir como punto de partida para revisar procesos que quizá llevan años funcionando de la misma manera.
Una mejor separación, un almacenamiento más ordenado, la elección de los medios de recogida adecuados y una gestión orientada a la recuperación de materiales pueden traducirse en una operativa más eficiente y en una menor cantidad de residuos destinados a eliminación.
En Llopis Servicios Ambientales apostamos por una gestión de residuos basada en el conocimiento del proceso, la trazabilidad y la búsqueda de alternativas de recuperación y valorización siempre que las características del residuo lo permitan.
Si tu empresa genera residuos de envases, este es un buen momento para revisar cómo los está gestionando y qué margen existe para mejorar.
En Llopis Servicios Ambientales ayudamos a empresas y administraciones a gestionar sus residuos de forma responsable, eficiente y conforme a la normativa vigente, desde la recogida y el transporte hasta su clasificación y tratamiento.
Porque gestionar bien un residuo empieza mucho antes de retirarlo.
¿Necesitas gestionar correctamente los residuos de tu empresa? ¡Contáctanos!



