Residuos de EDAR: qué son los cribados y desarenadores y cómo debe gestionarlos una estación depuradora

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Residuos de EDAR: qué son los cribados y desarenadores y cómo debe gestionarlos una estación depuradora

Hablar de una EDAR es hablar de depuración del agua. Pero también de algo que muchas veces pasa desapercibido: los residuos sólidos que se generan durante el proceso.

En Llopis lo vemos a diario. Muchas estaciones depuradoras tienen perfectamente controlado el tratamiento del agua, pero cuando aparecen los residuos derivados del proceso —especialmente cribados y desarenados— surgen dudas sobre su gestión, transporte y destino final.

Si gestionas una EDAR municipal o industrial en la provincia, este tema te afecta directamente.

¿Qué es una EDAR?

Una EDAR es una Estación Depuradora de Aguas Residuales. Su función es tratar el agua usada (doméstica o industrial) para eliminar contaminantes antes de devolverla al medio natural o reutilizarla de forma segura.

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Antes de nada: entender qué tipos de residuos pueden aparecer

En la gestión de aguas residuales no todos los residuos son iguales. De hecho, es importante distinguir dos situaciones diferentes, porque su origen y su forma de gestión no son las mismas.

1. Lodos procedentes de procesos industriales

Algunas empresas generan lodos directamente en sus instalaciones como resultado de sus propios procesos productivos o de sus sistemas de depuración.

En estos casos, el residuo se recoge en el punto de origen y se transporta en condiciones de seguridad hasta una instalación de tratamiento autorizada, donde se gestiona conforme a la normativa.

Es decir, el residuo no se trata donde se genera, sino que se traslada a un gestor especializado para su correcta gestión.

2. Residuos sólidos generados en una EDAR

Dentro de una Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR), además de los lodos, se producen otros residuos sólidos como parte del propio proceso de depuración.

Los más habituales son:

  • Cribados: residuos retenidos en las rejas o tamices (toallitas, plásticos, papeles, etc.).
  • Desarenados: arenas y materiales pesados que se separan del agua para evitar daños en las instalaciones.
gestión de residuos EDAR desarenados

Estos residuos requieren una gestión adecuada, ya que forman parte del funcionamiento normal de la depuradora y deben ser retirados y tratados conforme a la legislación vigente.

¿Qué son los cribados? El problema visible: las toallitas

Los cribados son los residuos sólidos retenidos en las primeras fases del tratamiento, en el sistema de desbaste.

Aquí quedan atrapados:

  • Toallitas húmedas.
  • Plásticos.
  • Compresas y productos higiénicos.
  • Bastoncillos.
  • Restos textiles.

Otros residuos que nunca deberían llegar al inodoro.

gestión de residuos EDAR problemática toallitas

Las toallitas son, sin duda, el principal problema. Aunque muchas se anuncian como “desechables”, no se degradan como el papel higiénico y provocan:

  • Atascos en redes de saneamiento.
  • Averías en bombas.
  • Aumento del volumen de residuos en EDAR.
  • Incremento de costes operativos.

Una vez retirados, estos residuos deben gestionarse como residuos no peligrosos, con recogida, transporte y tratamiento autorizado.

¿Qué son los desarenados?

El proceso de desarenado elimina materiales pesados presentes en el agua residual, como:

  • Arena.
  • Grava.
  • Tierra.
  • Pequeñas partículas minerales.

Estos residuos se depositan en el fondo de los canales y deben retirarse periódicamente para evitar:

  • Desgaste de equipos.
  • Pérdida de eficiencia en el tratamiento.
  • Problemas operativos en la instalación.

Al igual que los cribados, requieren una gestión externa autorizada.

Obligaciones de las EDAR en la gestión de estos residuos

La normativa ambiental establece que el titular de la instalación es responsable del residuo hasta su destino final.

Las principales obligaciones son:

  • Identificación y clasificación del residuo (código LER).
  • Almacenamiento en condiciones adecuadas y dentro de plazo.
  • Entrega a gestor autorizado.
  • Transporte autorizado.
  • Trazabilidad documental completa.
  • Registro de movimientos y gestión.

En inspecciones ambientales o auditorías, la documentación es tan importante como la gestión física del residuo.

Cómo gestiona Llopis los cribados y desarenados

En Llopis Servicios Ambientales ofrecemos una gestión integral adaptada a las necesidades de cada EDAR con la que trabajamos.

Nuestro servicio incluye:

1. Recogida programada o bajo demanda. Adaptada al volumen real de generación.

2. Transporte autorizado con medios adecuados para cada tipo de residuo.

Llopis para la gestión de residuos EDAR

3. Gestión en planta propia. A diferencia de otros servicios, estos residuos sí son tratados en nuestras instalaciones, garantizando su correcta valorización o eliminación.

4. Trazabilidad completa. Documentación conforme a normativa y disponible para auditorías e inspecciones.

El origen del residuo puede ser distinto, pero el problema es el mismo

Tanto en EDAR municipales como industriales, el residuo final es el mismo. Lo que cambia es el origen de su producción:

  • Redes urbanas: mayor presencia de toallitas y residuos domésticos.
  • Procesos industriales: mayor carga de sólidos y arenas.

En ambos casos, una gestión profesional reduce riesgos, incidencias operativas y posibles sanciones.

Una buena gestión evita problemas… y costes

Cuando la retirada de cribados y desarenados está bien planificada:

  • Se evita la acumulación en la planta.
  • Se reducen las incidencias operativas.
  • Se mejora el control ambiental.
  • Se facilita el cumplimiento normativo.
  • Se gana tranquilidad en las inspecciones.

Por eso, más que un servicio puntual, muchas EDAR buscan un colaborador estable y especializado.

Llopis Servicios Ambientales: experiencia en gestión para EDAR

Con más de 50 años en el sector, en Llopis trabajamos con un enfoque claro:

  • Cumplimiento normativo riguroso.
  • Gestión de residuos peligrosos y no peligrosos.
  • Planta propia para tratamiento.
  • Trazabilidad y control documental.
  • Servicio cercano y adaptado a cada instalación.

Porque en una depuradora, la gestión del agua es esencial. Pero la gestión de sus residuos también.

¿Gestionas una EDAR en la provincia?

Si tu instalación genera cribados, desarenados o lodos y quieres revisar tu sistema de gestión, en Llopis podemos ayudarte.

Contar con un gestor especializado no solo garantiza el cumplimiento. Aporta seguridad operativa, control y tranquilidad.

Contacta con nuestro equipo y te asesoraremos sin compromiso.

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